Quiénes somos?

Somos un grupo de profesionales en distintas disciplinas con el interés común en la conservación del medio ambiente y su relación con la salud humana. El bienestar y la salud están directamente relacionados con un entorno saludable. Reconocer el lugar que tenemos como una de las especies más recientes en la evolución de la vida en el planeta y relacionarnos de mejor manera con nuestro entorno, es la razón de ser de nuestra organización.

A mayor nivel de conservación ecosistémica es posible disfrutar estándares más altos de salud. Los seres humanos somos la síntesis de los tres grandes reinos que nos preceden, mismos que han quedado inscritos en nuestra biología.

Orgánicamente la parte del reino mineral vigente en la biología humana se puede reconocer en la función de los riñones, debido a que ellos procesan el agua y los electrolitos, asimismo, el calcio es parte fundamental de la estructura del hombre debido a que es un componente esencial del sistema óseo. La capacidad de procesar la luz que tiene el hipotálamo es producto de la memoria evolutiva de la vida sobre la tierra, dicha cualidad es distintiva del reino vegetal misma que aprovechamos en beneficio de nuestra filogenia. Después de procesar la luz, el movimiento nos ha permitido evolucionar biológica y psicológicamente hasta desarrollar el lóbulo frontal y, con ello, el necórtex hasta elaborar complejas secuencias de pensamiento que nos han permitido explorar parte del sistema solar.

Los biólogos sistémicos postulan que la vida es un patrón de organización de información, mismo que se precipita sobre una estructura disipativa. En seguimiento a la teoría del Ilya Prigogine, Premio Nobel de química 1977, dicho arreglo disipativo se refiere al cuerpo humano.

Los desequilibrios que ocurren en la información del sistema, primeramente, se observan en el cuerpo físico como un malestar o una enfermedad. Es posible lograr un equilibrio dinámico del cuerpo físico del paciente, interactuando a nivel del bioplasma, entendido como el campo electromagnético que emite cada una de las células del cuerpo. Esta especie de anatomía energética, es sensible a distintas técnicas sanitarias no invasivas, y con efectos secundarios, prácticamente nulos. Equilibrar los patrones de información es la manera óptima de reducir los quebrantos en la salud de las personas.